Alimentar a niños en uno de los lugares más peligrosos del mundo
Con bloqueos en las carreteras, secuestros y violencia de las bandas amenazando la vida cotidiana, llevar comidas escolares a los niños en Haití nunca ha sido tan difícil.
Haití se encuentra en medio de una grave crisis humanitaria y de derechos humanos. El aumento de la violencia de las bandas ha empujado al país a una nueva etapa de inseguridad, en la que los grupos armados controlan ahora la mayor parte de la capital, Puerto Príncipe. La violencia también se ha extendido a otras regiones, afectando a la entrega del programa de alimentación escolar de Mary’s Meals y perturbando la educación de los niños a los que servimos.
Hablamos con Philip Forsyth, Director de Seguridad Global de Mary’s Meals, sobre los riesgos que plantea la actual situación de Haití y sobre cómo trabajamos junto a nuestros socios para seguir proporcionando comidas escolares diarias a más de 196.000 niños en todo el país.
¿Podrías describir la situación actual de seguridad en Haití?
Philip Forsyth: Haití está viviendo lo que solo puede describirse como una inseguridad sistemática. Las bandas armadas controlan ahora gran parte de Puerto Príncipe y varias de las principales carreteras del país, lo que significa que la inseguridad y la violencia afectan a la vida diaria de la mayoría de los haitianos. No se trata solo de zonas aisladas. Para las familias, esto afecta a cómo se desplazan, cómo trabajan e incluso a cómo envían a sus hijos al colegio.
¿Cuáles son los principales riesgos para nuestro programa de alimentación escolar y cómo afectan a la entrega de Mary’s Meals, a los niños y comunidades a los que servimos?
Uno de los mayores retos y riesgos diarios es la movilidad. Las principales carreteras están bloqueadas o controladas por grupos armados que utilizan puestos de control informales, y muchas veces las personas no saben si el puesto lo controla la policía o una banda. Esto es extremadamente peligroso y genera mucha incertidumbre. Algo tan simple como viajar para comprar comida o llegar al colegio se ha convertido en una actividad que puede poner en riesgo la vida de muchos haitianos.
También se están produciendo muchos secuestros y agresiones, y no se trata de casos aislados. Ocurren a diario y cada vez afectan más a civiles: padres y madres, conductores y trabajadores humanitarios locales de las propias comunidades afectadas.
Esto significa que las familias tienen que planificar su día en función del riesgo: cuándo pueden salir de casa, cuándo pueden regresar o si es más seguro no salir en absoluto. También afecta a nuestros tres socios —Caritas Hinche, Summits Education y BND— que deben decidir cuándo pueden enviar a su personal de forma segura para llevar a cabo nuestro programa de alimentación escolar.
¿Cómo trabaja Mary’s Meals con sus socios para reducir estos riesgos y poder entregar las comidas a los niños?
Lo primero que hay que destacar es que tenemos una comunicación muy sólida. Nuestros socios son excelentes a la hora de informarnos sobre los desafíos que están afrontando y sobre cómo va cambiando la situación. Como equipo, analizamos continuamente este contexto para poder informar a nuestro personal del programa sobre los riesgos y las dificultades.
Junto con nuestros socios hemos desarrollado un conocimiento muy claro de las zonas a las que podemos acceder. Cuando no tenemos acceso y ya no podemos llegar a esas escuelas, en ese momento, las llamamos “zonas rojas”.
Luego están las “zonas ámbar”, donde ahora mismo puede que no tengamos acceso, pero esperamos recuperarlo en el futuro, debido a los cambios en el control territorial de las bandas o a las operaciones de las fuerzas de seguridad.
Y por último están las “zonas verdes”, donde podemos continuar proporcionando comidas escolares con seguridad. Aun así, nuestros socios siguen supervisando estas áreas de cerca para asegurarse de que podemos mantener el acceso y seguir entregando las comidas de forma segura.
Mary’s Meals lleva apoyando a los niños de Haití desde 2006. Con la situación actual de seguridad, ¿qué futuro tiene el programa de alimentación escolar en el país?
Por ahora, nada va a cambiar de forma drástica. Habrá cambios en las zonas que las bandas controlan o dejan de controlar. Pero las operaciones de seguridad en Haití —apoyadas por las autoridades haitianas y organismos internacionales— necesitan un impulso importante si se quiere frenar a las bandas y recuperar el acceso a las comunidades a las que ahora no podemos llegar. Mejorar la seguridad llevará tiempo.
Sin embargo, a pesar de estos enormes desafíos y de la incertidumbre, nuestro programa de alimentación escolar seguirá adelante, porque las necesidades humanitarias no pueden esperar a que llegue la estabilidad. Nuestros socios locales continúan llegando hasta los niños a los que servimos con una comida diaria, asegurándose de que no paguen el precio de la crisis actual en Haití.
Philip Forsyth es Director de Seguridad Global de Mary’s Meals. Su labor consiste en proteger a nuestro equipo, nuestra integridad y nuestras operaciones para ayudar a Mary’s Meals a llegar hasta el siguiente niño que espera una comida diaria capaz de cambiar su vida.