La logística detrás de la entrega de comida de Mary’s Meals a millones de niños
Todas las piezas que conforman el programa de alimentación escolar de Mary’s Meals se unen para llevar esperanza a algunos de los niños más pobres del mundo.
En África, Asia, América Latina, el Caribe y Oriente Medio, son complejas las operaciones logísticas a gran escala que permiten que los voluntarios de Mary’s Meals cocinen y sirvan cada día más de 3 millones de platos, tazas y cuencos de comida a los niños en sus centros educativos.
Del campo al plato – una proeza de planificación y coordinación
El viaje de una comida comienza con nuestros proveedores: organizaciones encargadas de distribuir los ingredientes necesarios y garantizar que nuestra cadena de suministro funcione con seguridad y puntualidad.
En países como Zambia, los proveedores establecen almacenes en distintas ubicaciones para facilitar el transporte y minimizar interrupciones. Así, pueden optimizar la logística haciendo entregas más cortas en las zonas donde trabajamos con un gran número de escuelas.
En Malawi, la comida se entrega directamente desde el almacén principal del proveedor a las escuelas, donde los voluntarios descargan y clasifican los alimentos. En cambio, en Kenia y Liberia, los proveedores operan desde un almacén. Un representante de Mary’s Meals realiza rigurosas comprobaciones para asegurarse de que los pedidos son correctos y cumplen con los altos estándares que exigimos.
Uso de ingredientes locales
Los ingredientes que utilizamos en nuestras comidas se obtienen localmente siempre que es posible y varían según los gustos, la cultura y la disponibilidad del lugar. Es fundamental que en las comidas diarias se usen ingredientes que estén disponibles de forma fiable, sean fáciles de preparar y tengan un coste asumible.
Si los proveedores mantienen un nivel alto y constante, seguimos colaborando con ellos año tras año. Esta seguridad tiene beneficios para ambas partes de la cadena: recibimos productos de calidad y los proveedores y agricultores locales se sienten con confianza para invertir en métodos agrícolas e infraestructuras que garanticen un suministro fluido y de máxima calidad.
Superando entornos difíciles
La entrega no siempre es un proceso sencillo, y nuestros equipos priorizan la planificación anticipada para que la comida llegue a cada centro educativo a tiempo, incluso en las circunstancias más complicadas.
En Malawi y Zambia, muchas de las escuelas que atendemos están en zonas de difícil acceso. Cuando los proveedores no pueden llegar a los lugares más aislados, el equipo de Mary’s Meals Malawi transporta las entregas en moto o camión.
Ante la creciente amenaza de desastres climáticos, como inundaciones, sequías o ciclones, nuestros equipos realizan pedidos más grandes a los proveedores para las zonas más remotas. Se dedica mucho esfuerzo a la gestión de stocks para mantener los alimentos en buen estado y evitar que se estropeen.
Personas extraordinarias que hacen posible lo imposible
A lo largo de nuestra historia, hemos contado con personas increíbles que hacen todo lo posible para que nuestro programa de alimentación escolar funcione con éxito.
Por ejemplo, para atender a los niños que viven en Likoma y Chizumulu —islas situadas en el lago Malawi— los barcos transportan todo lo necesario para preparar y cocinar las comidas. Cuando los barcos llegan, miembros de las comunidades locales recogen los sacos de grano y suministros para llevarlos a las escuelas.
El apoyo de nuestra familia global
Aunque afrontamos muchos retos para proporcionar comidas diarias a los niños, nos impulsa continuamente el apoyo incondicional, la compasión y el compromiso de nuestra familia global.
La suma de todas estas piezas en movimiento genera grandes cambios para los niños y las comunidades que dependen de nuestro programa de alimentación escolar.