Educando a la próxima generación de niños en Zambia
Matthews Sakala y Avito Banda regresan a la escuela primaria rural de Zambia donde recibieron por primera vez las comidas de Mary’s Meals para enseñar a la próxima generación de alumnos.
Matthews Sakala y Avito Banda son profesores en una escuela primaria situada en una zona rural del distrito de Mambwe, en Zambia, a unos 700 km al este de la capital, Lusaka. Aquí no hay carreteras asfaltadas, y las comunidades y escuelas suelen quedar incomunicadas durante la temporada de lluvias.
Matthews, de 23 años, ya está titulado como profesor, mientras que Avito, de 26, todavía está en formación. Ambos estudiaron en esta misma escuela cuando eran niños y recibían comidas escolares diarias gracias al programa de alimentación de Mary’s Meals.
Educando a la próxima generación
Matthews recibió comidas escolares diarias durante tres años, de 2015 a 2017, mientras era alumno de este colegio. Tiene 7 hermanos, y todos han comido gracias a Mary’s Meals. Los más pequeños aún lo hacen, en este mismo colegio.
También recuerda la época anterior a la llegada de Mary’s Meals.
“Era muy difícil”, explica. “Me iba a casa después de las clases de la mañana porque tenía demasiada hambre para quedarme. Pero cuando empecé a comer en el colegio, podía ir también a las clases de la tarde, y eso me ayudó a aprender más rápido.”
“Mis padres siempre nos animaron a seguir en el colegio, y estoy muy orgulloso de ellos porque trabajaron muy duro. Ahora puedo ayudarles. Si más niños pueden ir al colegio, nuestro país puede cambiar.”
Tras terminar su formación como maestro, ha vuelto a su antigua escuela primaria para enseñar a la nueva generación de alumnos que reciben Mary’s Meals.
Alimentando un futuro más prometedor
Avito proviene de una familia muy pobre y también recuerda los tiempos antes de recibir Mary’s Meals en el colegio.
“Con hambre, no puedes concentrarte”, afirma. “No puedes hacer nada.”
Ahora está casado y tiene dos hijos pequeños.
“Quiero que estudien, como yo lo he hecho, y que tengan un futuro brillante”, continúa. “Gracias a mi trabajo, no tenemos que preocuparnos por darles de comer. Esa es la diferencia que puede marcar la educación.”