Ni siquiera la preocupación por la cosecha conseguirá apagar el deseo de aprender entre los estudiantes de Zambia.

Mary Stokes
Mary Stokes
Communications officer, Malawi

Back to all stories | Posted on 29 May 2018 in Zoom Into Zambia

Mientras nos dirigimos hacia el colegio Kasamanda, situado en la zona rural de Mnoro al este de Zambia, por un camino lleno de barro y baches, sigo pensando dos cosas:   
 
1. Me alegro de no ser yo quien tenga que conducir este coche.  
2. Esta zona es profundamente rural.  
 
Aquí, la agricultura básica es el principal medio de subsistencia para la mayoría de familias. Consiste en el cultivo de maíz, algodón y cacahuetes en todos los campos que rodean los pueblos que atravesamos.   
 
Estamos ya casi a punto de llegar a los meses de cosecha. Hasta ahora, los cultivos están casi crecidos y maduros, pero hay cierta preocupación.
 
Este año, las lluvias no han sido buenas para los agricultores a ambos lados de la frontera entre Malawi y Zambia. Durante los meses de diciembre y enero hubo mucha sequía y, sin embargo, en marzo llovió excesivamente. Esto es motivo de preocupación para muchas familias, que dudan de que la cosecha que han estado cuidando durante los pasados cinco meses salga bien.    
 
“La situación no es buena,” dice Kathleen,  madre de ocho hijos. “Hemos plantado maíz, algodón y cacahuetes, pero las cosas no han salido como esperábamos. Las lluvias no han venido bien.”  
 
Kathleen y sus hijos tendrán que hacer un gran esfuerzo en los próximos meses. También muchas otras familias se verán en la misma situación. Pero siempre les queda un atisbo de esperanza que les permite seguir adelante.  

Es la esperanza del cambio que está en camino?

Desde que comenzó en Zambia, en 2002, la ley de Educación Básica Gratuita, la asistencia a la escuela ha aumentado gradualmente. En estos pueblos rurales, los padres como Kathleen que no tuvieron la oportunidad de asistir al colegio, están animando a sus hijos a ir y aprovechar la educación que allí reciben.

“Es importante que vayan al colegio porque tienen que aprender. Espero que puedan terminar su educación primaria para después pasar a secundaria" nos dice Kathleen. 
 
La educación es la llave para lograr un futuro mejor, y en el pueblo, aquellos que han terminado el colegio están más considerados tanto por los niños como por los adultos. Los niños con los que me encuentro, comparten conmigo su deseo de formar parte de la próxima generación de profesores.
  
Pero no podrán aprovechar al máximo la educación del colegio si tienen hambre. Por eso, Mary´s Meals está ayudando a estos niños con su compromiso firme de una comida nutritiva al día en la escuela. 
 
Esther, una niña de cinco años, es una de estas alumnas..  

 “El potaje que nos dan, Phala, me hace sentrime bien”. Me cuenta Esther. “Me da mucha energía y eso me ayuda a trabajar bien en clase.”