“Pivo” y buñuelos de albaricoque

Magnus MacFarlane-Barrow
Magnus MacFarlane-Barrow
Mary's Meals founder and CEO

Back to all stories | Posted on 8 August 18 in Update from Magnus

Resulta que “Pivo” significa cerveza en Chequia, igual que en Croacia y Bosnia-Herzegovina, donde los veranos son largos y calurosos y donde, en alguna ocasión, me he visto forzado a tomarme una o dos. Los voluntarios que han fundado Mary’s Meals en la República Checa no necesitaron mucho tiempo para enseñarme esta palabra en nuestro camino desde el aeropuerto (honestamente, ni siquiera les pregunté) y esto me dio un gran impulso, que me llevó a adelantar el plan – bastante limitado por otro parte - para aprender Checo esencial desde el principio.

Aprendí muchas otras cosas también en esta primera visita a la República Checa. En concreto, supe algo más sobre la bondad profunda e innata de la gente. A veces pienso que soy un poco un experto en esto, pues he sido repetidamente testigo de esa innata bondad, que de tantos modos y maneras ha sido el conductor incansable del crecimiento de nuestra misión todos estos años. Pero la verdad es que me siento más ignorante y novato que nunca cuando me enfrento con esta forma de generosidad sorprendente mostrada aquí en Brno, la segunda ciudad de la República Checa. 

Magnus con los voluntarios de Mary's Meals en la Catholic Charismatic Conference de Brno, República Checa.  

Estaba allí para hablar sobre Mary’s Meals en la conferencia Cristiana anual a la que asistían 8.000 personas. Fuera de la enorme sala de conferencias, un puñado de personas que llevaban las familiares camisetas de Mary’s Meals, estaban ocupadas sirviendo likuni phala (hecho con ingredientes locales pero con un sabor muy similar al de las gachas que servimos a los niños en Malawi y Zambia). Milos, que había tenido la idea de la cata de likuni phala, y que ha apoyado largamente a Mary’s Meals en la República Checa mucho antes de que naciera una organización formal aquí, me saludó contándome que ya habían servido 1200 boles de gachas. Ésta era solo una de las formas en que el grupo había estado haciendo campaña para dar a conocer nuestro trabajo consistente en proporcionar comidas nutritivas en la escuela a algunos de los niños más pobres del mundo.

Entre tanto, dentro el salón, otro grupo de voluntarios jóvenes trabajaban en otra mesa, donde una cola constante se movía hacía un enorme montón de libros titulados “Bouda, která krmí million detí’, la version Checa de El cobertizo que alimentó a un millón de niños. Y sí, cuando lo comprobé en su interior, nuestro plan inicial de llevar ayuda a Bosnia en 1992 se había incubado con una “pivo”.

El libro había sido fundamental en el nacimiento de Mary’s Meals en la República Checa, adonde a los fundadores les había llegado un ejemplar mediante un amigo. Alrededor de un delicioso almuerzo de buñuelos de albaricoque, Karel y Lucy me explicaron que después de leer el libro habían decidido no solo fundar Mary’s Meals aquí, sino desechar sus planes personales, que estaban en un estado avanzado, de construirse una nueva casa. Me enseñaron los planos y diseños de la impresionante casa. Hubiera sido realmente el hogar de sus sueños, en el que iban a trabajar por muchos años. Después su buen amigo Marian leyó el libro y vendió algunos de sus terrenos para contribuir también a la misión. Él es también uno de los fundadores miembros del consejo aquí.

O sea que en vez de construirse una casa nueva, Karel y Lucy están organizando y fundando Mary’s Meals en la República Checa, incluyendo personal, y han comprado 3.000 copias del libro para distribuirlo gratuitamente.

Karel, baby Samuel, Lucy and Magus.

Mientra hablamos, su bebé de 18 meses, Samuel, está jugando en el suelo junto a nosotros. Gorjea y alarga su casa de juguete hacia nosotros. Y entonces me doy cuenta de que no es una casa de juguete, sino una réplica arquitectónica de la casa que nunca construirán. Sus padres se ríen a carcajadas y me agradecen por la oportunidad que han recibido de ser parte de Mary’s Meals.

No puedo responderles inmediatamante... finjo que un buñuelo de albaricoque me lo impide. 

Existen muchas maneras diferentes de ayudar, brindando su tiempo, dinero, ideas y oraciones.