Myanmar “Hambre de Educación”

Hambre de educación

Al volver a enseñar en la escuela donde recibió Mary's Meals como refugiada de Myanmar, Sandar reflexiona sobre la importancia que tuvo en su vida una comida diaria en su lugar de aprendizaje.

Durante esta crisis mundial del hambre sin precedentes, en la que los recursos escasean, el trabajo es difícil de encontrar y los precios se disparan, es más importante que nunca que no sólo lleguemos al mayor número posible de niños hambrientos, sino que también les inspiremos para que sigan apoyando a sus propias comunidades de cualquier manera posible.

El significado de un plato de comida recién cocinado de Mary's Meals sigue siendo un recuerdo cálido y reconfortante para Sandar. Sandar, antigua alumna convertida en profesora voluntaria de la escuela P. Martin en Ban Tha Rua, entiende la importancia de tener una comida en la escuela y, como hija de una familia de refugiados de Myanmar, la diferencia que puede suponer para los niños vulnerables que intentan obtener una educación.

Sandar fue alumna de la escuela P. Martin, pero ahora es voluntaria en la escuela como profesora.
Cuando se crió, había poco dinero, la comida era escasa y las oportunidades de prosperar eran pocas. Para Sandar, la escuela fue una oportunidad de mejorar y superar la pobreza que vivió de niña. Aprendió tailandés, inglés, matemáticas y artes. Esto la llevó a convertirse en una hábil intérprete de tailandés a Myanmar, lo que ahora le proporciona un medio de vida.

Sandar está vinculada a la escuela del Padre Martín desde el colegio y hace poco ha aceptado ser voluntaria. Reconoce que su vuelta a las aulas le pilló por sorpresa: "Después de que mi antiguo profesor del colegio P. Martín me llamara para pedirme ayuda como voluntaria, sentí que no podía ayudar porque tenía mis propios objetivos y planteamiento de vida, pero luego el cariño que me tienen me hizo volver a mi colegio. Así empecé a dar clases a los niños. No fue fácil al principio, pero después, Dios me recordó mi infancia y me hizo querer ayudar a estos niños que tienen hambre de educación, como yo".

Sandar sabe que -especialmente en tiempos de extrema inseguridad alimentaria como los que estamos presenciando hoy- los niños no pueden aprender y prosperar sin sustento. Aprecia que la comida cambió su historia y puede cambiar la de los niños hambrientos y vulnerables que ahora están matriculados en la escuela del Padre Martín.

La razón más poderosa de su regreso fue que quería dar un ejemplo a sus alumnos sobre cómo superó los obstáculos difíciles en su vida. También quería ofrecer sesiones de asesoramiento a aquellos alumnos que pudieran necesitar a alguien con quien hablar en momentos difíciles. La trata de personas es un problema importante en Tailandia. Muchos casos no se persiguen ni se investigan, y las familias pueden acabar en malas situaciones como resultado. Ban Tha Rua ha sufrido casos de trata de personas y Sandar espera poder mejorar las cosas para los niños afectados apoyándolos convenientemente.

Sandar fue alumna de la escuela P. Martin, pero ahora es voluntaria en la escuela como profesora.
Sandar reflexiona: "Estoy orgullosa de ser profesora en mi escuela. Cuando dejé la escuela P. Martin, me quedaron muchos recuerdos que no pude olvidar. Dejé la escuela para generar ingresos para mi familia, lo que conseguí. Aprendí trabajos de artesanía y empecé a trabajar en una fábrica como intérprete. Me ha ido bien gracias a las aptitudes lingüísticas, matemáticas y científicas que aprendí en la escuela".

Sandar aspira a abrir su propia tienda de artesanía en el futuro y a convertirse en panadera.

Por favor, ayuda a dar a los niños la oportunidad de llegar a la edad adulta con las herramientas que necesitan para perseguir sus sueños, como hizo Sandar. El alimento inmediato que aporta una comida diaria es sólo una parte de la historia: también puede crear un legado de educación para las generaciones venideras.

Back to all stories | Posted on 20 September 22