Goodson está dando todo lo que tiene para construir un futuro más brillante para su hija.

Magnus MacFarlane-Barrow
Magnus MacFarlane-Barrow
Mary's Meals founder and CEO

Back to all stories | Posted on 15 Jun 2018 in Update from Magnus

Cada día Goodson Chalimba se enfrenta a una nueva batalla para mantener a su esposa y su hija. En un buen día, encontrará un trabajo a destajo con el que con suerte ganará lo suficiente para comprar el maíz qe su familia necesita para sobrevivir.

Goodson y su mujer poseen un pequeño campo cerca de su pueblo en el sur de Malawi. El año pasado cosecharon tres sacos de maíz y maní, de los que han estado alimentándose desde entonces. 

A pesar de sus propias dificultades, cuando el comité de alimentación de su escuela primaria local le pidió si querría ser voluntario para cocinar y servir comidas de Mary’s Meals, él dijo que sí.

“Las gachas son importantes porque dan a los niños fuerza y energía,” explica. “Eso significa que no sufrirán retraso del crecimiento.”  

Y así cada semana Goodson se levanta a las 4 de la madrugada y camina hasta la escuela, donde empieza a partir leña y recoger agua. Cuando él y los otros voluntarios empiezan a remover enormes cazuelas de gachas, los niños ya están llegando. Solo la mitad de ellos llevan zapatos, pero todos agarran con fuerza una taza azul.

Una vez las gachas se han servido y los niños están en sus clases, Goodson y sus compañeros lavan las cacerolas y barren la cocina. Cuando Goodson llega a casa, ya son las 11:30 a.m. Se toma un corto y bien merecido descanso antes de partir a los campos vecinos para encontrar trabajo para el día.

Un día más en la vida de Goodson Chalimba – nada fuera de lo común para él, pero algo extraordinario para aquellos niños a los que sirve.

Es solo uno de los más de 80.000 voluntarios que, solo en Malawi, eligieron esta misión. Dan todo lo que tienen para dar – su tiempo y energía – para hacer posible este hermoso trabajo. Son los principales constructores de un futuro mejor para sus hijos. Estoy orgulloso de ser compañero de trabajo de Goodson.

Gracias por permitir que el sacrificio de Goodson sea fructífero. Gracias por asegurar que cada mañana, sin falta, hay gachas para que Goodson cocine y los niños coman. Estoy orgulloso de ser compañero de trabajo tuyo también.