Descubre cómo una comida nutritiva al día está ayudando a que el sueño de una niña despegue.

Como muchos de los niños que reciben Mary’s Meals, el día de Hellen empieza mucho antes de la salida del sol. Tiene que hacer sus tareas domésticas y atender a su hermana pequeña antes de poder prepararse para ir a la escuela.

Los deberes, el colegio y las faenas de la casa hacen que la semana de Hellen esté muy ocupada, pero sus fines de semana quedan reservados para cantar y jugar a fútbol. A Hellen le encanta cantar con sus amigos en la iglesia.

Hellen dice: “Ired es mi mejor amiga. Estamos en la misma clase y vivimos en el mismo pueblo, así que estamos muy unidas. Jugamos juntas y también vamos a la misma iglesia. Los fines de semana soy feliz porque en esos días puedo cantar.”

 
Ver los aviones despegar del aeropuerto que hay frente a su colegio, ha alimentado el sueño de Hellen, de 11 años, de llegar a ser piloto, lo que ella ve como una oportunidad no solo para mantenerse ella, sino también para mejorar las vidas de su familia y comunidad.

La niña dice: “Quiero ser piloto porque es un buen trabajo. Podré ayudar a mi madre con las finanzas y a cualquier otro que sea pobre en el pueblo.”

 
En casa el dinero va muy justo; la madre de Hellen, Matuola, cría sola a nueve niños. Pero Matuola comprende la importancia de la educación y ha visto cómo Mary’s Meals está ayudando a que las ambiciones de futuro de Hellen puedan despegar.

“Deseo que Hellen acabe sus estudios, estonces estará en posición de ayudar a la familia,” dice. “Es importante que Hellen vaya a la escuela para que pueda tener un futuro brillante.”

Con las gachas que se le sirven en el descanso de clase, Hellen obtiene la energía necesaria para concentrarse y poder con su intenso estilo de vida. Y la garantía de una comida nutritiva diaria está ayudando a hacer más fácil la situación en casa.