Te traemos noticias de nuestra apasionante investigación con los niños de preescolar

Back to all stories | Posted on 3 October 19

Joanna fundó la primera Asociación de Estudiantes de Mary´s Meals en la Universidad de Aberdeen en 2013. Más tarde, se incorporó al equipo de Programas de Mary´s Meals como voluntaria mientras cursaba sus estudios. Ahora, como graduada en Desarrollo Internacional, está trabajando como oficial de Mary´s Meals en el área de Normativa e Impacto. En este departamento, comparte su entusiasmo y pasión por nuestro nuevo proyecto de investigación con los niños de preescolar.

Esta es la historia de un caracol, de una llamada telefónica de última hora y de un conductor llamado Kiki. Todo esto nos sirvió para hablarles a los niños más pequeños que participan en nuestro programa.

Durante varios años hemos estado investigando el impacto que tienen nuestras comidas diarias en los niños de Malawi, Zambia y Liberia. Nuestra investigación se ha centrado en los niños de primaria, pero también ayudamos a niños de preescolar y de guardería, donde la experiencia educativa es completamente diferente. Por ello, decidimos hacer otro trabajo de investigación en el que pudiéramos conocer mejor el impacto de las comidas diarias en estos niños más pequeños específicamente.

Una de las cosas que más me gustaba hacer durante esta investigación era hablar con los niños de preescolar. A veces, los adultos pueden tener la idea equivocada de que los niños no saben demasiado o no son capaces de transmitirnos las cosas, pero todos los que conocemos bien a los niños o tenemos niños, sabemos que esto no es cierto. Los adultos, sólo tenemos que pensar en la mejor forma de hacer que los niños nos cuenten las cosas.

En nuestras valoraciones del impacto con los niños de educación primaria, les preguntábamos cómo era su concentración y participación y cómo se sentían durante las clases. Llegamos a la conclusión de que las comidas diarias en el colegio ayudan a los niños a participar más y a involucrarse más en la educación. De modo que pensamos: ¿cómo podemos hacer lo  mismo con los más pequeños?" Cómo se le puede preguntar a un niño de cuatro años si su aprovechamiento escolar es mejor o peor? Entonces, le hacemos la pregunta de otra forma: "¿Qué caracol de estos eres tú?"

Por tanto, déjame que te presente una de las herramientas que hemos utilizado para dar voz a los más pequeños: ¡mi buen amigo Kiki el caracol! 

Estos caracoles primero fueron introducidos en Turkana, un país muy caluroso y árido al norte de Kenia, donde yo trabajaba. Tengo suerte de tener una hermana que está estudiando Diseño Gráfico en Loughborough, y la llamé desde Turkana para decirle: "¿Podrías dibujar un caracol?"

"¡Claro! ¿para cuándo lo necesitas?"

"¿Puede ser para mañana?"

Ella dejó todo para ponerse a hacer "los caracoles de la confianza".

Estos caracoles se han convertido en una herramienta eficaz para hablarles a los más pequeños sobre su compromiso con la educación. Les contamos a los niños la historia de Kiki, un caracol que estaba empezando preescolar y era muy muy tímido. Pero según iba disfrutando más y más de sus clases, comenzó a salir de su concha. Al final del a historia, es un caracol muy seguro de sí mismo.

El caracol Kiki ha viajado a Zambia, donde les hemos enseñado a los niños dibujos del caracol y les hemos pedido que interpreten con su cuerpo cómo salen de su concha como se ve en el vídeo. (¡Me encanta cómo sigue metido en el personaje mientras vuelve a su sitio!)

Y finalmente, ¿de dónde viene el nombre de Kiki? Bueno, se le puso ese nombre en recuerdo del conductor que pasó tres meses llevándome de aquí para allá en Turkana. No es alusivo a su velocidad, sino más bien tiene que ver con su honorabilidad y con cómo él iba saliendo cada vez más de su concha cuanto más nos íbamos conociendo.