Abril 5, 2020

Queridos colaboradores:

Da mucha fuerza tener una visión tan sencilla y poderosa como la nuestra. Arde como un faro y nos permite navegar a través de todo tipo de mares tormentosos. Actualmente el mundo se enfrenta a una tormenta como ninguna otra hemos experimentado en nuestras vidas, pero ni siquiera esto puede apagar aquello que ilumina nuestro camino.

Que cada niño reciba una comida diaria en su lugar de educación y que todos aquellos que tienen más de lo que necesitan compartan con aquellos que carecen incluso de lo más básico, esa es la visión que nos lleva hacia adelante. El hecho de que las escuelas estén cerradas en prácticamente todos los países en los que trabaja Mary's Meals nos está limitando en este momento el cumplir la parte de "educación" de nuestra visión. Pero no del todo. Por una muy buena razón los gobiernos han suspendido temporalmente las escuelas por el bien de la salud pública en sus países. Y de repente, con los niños en casa, muchos de nosotros nos esforzamos, como padres, por al menos proporcionar algún tipo de "educación en casa" aunque algunos nos podemos sentir no cualificados como maestros. Por eso, millones de hogares, incluso aquellos en los que todavía intentamos proveer de comida, se han convertido en "lugares de educación" en un nuevo sentido.

Y, desde luego, la parte de "comida diaria" de nuestra visión no es algo que pueda suspenderse temporalmente, independientemente de lo que esté sucediendo con la educación. Sabemos muy bien que para muchos de los niños que comen Mary’s Meals, la comida que ofrecemos es a menudo su única comida adecuada en un día.  Esta es la razón por la que nuestros colaboradores en los países del programa están trabajando tan duro para encontrar nuevas formas de llevar los alimentos a los niños en casa. Y gracias a Dios se continúa progresando con éxito en esto.

Igual nos preocupa estos días el desafío actual de obtener apoyo para nuestra misión dadas las nuevas dificultades presentes en casi todas las comunidades en las que recaudamos fondos. ¿Se mantendrán fieles las personas a esta misión o se centrarán en las necesidades reales más cercanas a casa? No estoy seguro de que debamos preocuparnos demasiado por esto. Es justo que las personas respondan a las necesidades de sus vecinos más cercanos si pueden. No deberíamos verlo nunca como una amenaza. Porque hay otra parte de nuestra declaración de visión que a veces podemos pasar por alto. Además de nuestro deseo de que cada niño coma una comida diaria en su lugar de educación, nuestra visión también sostiene "que todos aquellos que tienen más de lo que necesitan compartan con aquellos que carecen incluso de las cosas más básicas". Por lo tanto, nunca debemos temer o sentirnos amenazados por la gente que hace precisamente eso, compartir con los necesitados. Y también sabemos que aquellos cuyo amor les obliga a ayudar a sus vecinos al otro lado de su calle también son muy propensos a ser las mismas personas que se sienten obligadas a ayudar a la gente en el otro lado del mundo. La caridad auténtica no está interesada en las fronteras ni en la competencia. Y no tiene por qué haber competencia porque incluso ahora, vivimos en un mundo con lo suficiente para todos. Mientras la gente esté dispuesta a compartir, y mientras encontremos maneras de garantizar que los alimentos se entreguen en el lugar correcto en el momento adecuado, no hay excusa, antes, durante o después de esta pandemia, para que ningún niño en este mundo pase un día sin comer. Queremos ver que eso suceda con los niños de nuestro vecindario y queremos verlo para los niños del mundo.

Nuestra visión es muy grande. Sigamos trabajando con todas nuestras fuerzas para que aún más personas puedan inspirarse en ella. Y a través de todos nuestros pequeños actos de amor, oremos para que se pueda cumplir en los niños de todas partes, ayer, hoy y siempre.

Muchas gracias por todo. Por favor, manteneos a salvo durante esta especial Semana Santa

Dios os bendiga

Magnus